El Diario de Arturo Parte IV

Villa de la Refugio 5 de Julio de 1907

El día de ayer el pueblo estuvo de fiesta porque fue el día de la Virgen del Refugio., que en honor a ella el pueblo se llama Villa del Refugio. Muy temprano me desperté porque en el templo empezaron a aventar muchos cuetes que se escuchaban en todo el pueblo. Como ya no me pude dormir y no hubo escuela acompañe a mis papas a la misa de las 7 de la mañana. Mi mamá se sentó casi enfrente del altar y yo me tuve que sentar un poco más atrás con mi papá pues las mujeres se sientan de un lado y los hombres no sentamos del otro lado.

Debo confesar que ir a misa no es algo que a mi me guste mucho, para empezar el Presbítero se la pasa casi todo el rato de espaldas a nosotros y hablando en un idioma que yo no puedo entender. Mi tía Rosa me platica que es Latín, un idioma muy viejo en el que dan la misa y que no solo soy yo el que no entiende, sino todos los que estamos ahí. A veces cuando me aburro me pongo a observar todos los detalles del templo, por ejemplo en la parte de arriba hay unos señores pintados que dicen que son los evangelistas y más arriba en la cúpula hay unos ángeles que un señor ha estado viniendo a pintar desde hace meses. El día de hoy el templo está lleno y todas las personas traemos velas y veladoras. Cuando se acabó la misa las dejamos en el primer escalón del altar.

Como no hubo escuela nos fuimos saliendo de misa a hacer visita a la casa de mi tía Rosa. Su casa esta apenas cruzando la calle., ahí me la pase casi todo el día jugando con mi primo Manuel Nuño que vive a un lado de la casa de mi tía. Su casa es más grande que la de mi tía, en unas partes está pintada de color rojo y tiene una puerta muy grande que da a un zaguán. Al fondo esta un pozo de agua, pero nunca nos dejan que nos arrimemos, porque nos dicen que de ahí sale “la mano pachona”. La verdad es que yo no sé qué cosa sea, pero prefiero no enterarme.

Ya en la tarde volvimos a escuchar muchos cuetes y nos asomamos otra vez al templo. Para nuestra sorpresa, el presbítero mandó traer un castillo de pólvora. Fue algo asombroso y muy bonito, toda la gente estaba muy emocionada. En el momento en el que el castillo se consumió, se soltó la lluvia y nos tuvimos que ir corriendo a la casa. Así fue como en mi pueblo se festejó a La virgen del Refugio.

CONTINUARA……………

Nota: Este relato es una mezcla de Ficción, Historia y Relatos Orales. Tal vez algunas fechas, descripciones, nombres o lugares pueden o no corresponder a la época del relato. Gracias por su comprensión.

Paul Duran Avila
Cronista Adjunto del Municipio de Tabasco, Zacatecas.

Vistas: 28

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Club Tabasco Zacatecas para agregar comentarios!

Únete a Club Tabasco Zacatecas

VISITANTES


© 2017   Creada por zacatecas.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio